De Homero a Kirby

Usted está aquí

Biografía computeril: PCverso III (MondoMIDI I)

El MIDI fue un gran invento. Un tanto anárquico y deslavazado en sus inicios (como casi todas las cosas) pero una gran idea que sacaba partido a las limitaciones tecnológicas del momento. Sí, estaba muy bien eso de crear un modo de comunicar los aparatos de todos los fabricantes... siempre que eso no te quitase ventas a ti. Que una cosa es crear un estándar y otro ser tontos.

Vale, antes de empezar, vamos a hacer de diccionario y a explicar algunos términos que iré usando a lo largo de la entrada (así sólo la interrumpiré con mis tronchantes y ocurrentes comentarios)

Canal MIDI: En un principio, vía MIDI se trabaja con dieciséis canales. ¿Que quiere decir esto? Cada uno de los canales transmite información compartimentada desde un aparato (controlador) hasta el mismo canal de otros aparatos (ya sean teclados, samplers, secuenciadores, módulos de sonido, etc...)
Conectores MIDI: La comunicación vía MIDI no es bidireccional, por lo que hay tres conectores: IN, OUT y THRU. Asumiremos que sabéis un poco de ingles y no os diré para que sirven el IN y el OUT. El THRU cumple la función de “puente”. Todo lo que llega al IN, va directamente al THRU, por lo que se pueden hacer cadenas de varios dispositivos.

Multitímbrico: Nos dice la cantidad de canales que puede reproducir de manera simultánea un aparato MIDI capaz de generar sonidos. Dependiendo del aparato, podían utilizar dos, cuatro, ocho o dieciséis “partes” (de usarse sólo una, obviamente, el “multi” sobraría y sería monotimbrico, que no es lo mismo que monofónico). Generalmente se asignaba un sonido diferente a cada una de estas partes (se podría usar el mismo para todas... pero sería un tanto... no se... poseso) y a cada una de estas partes se les asignaría un canal MIDI distinto. Ya os comentaba que vía MIDI se utilizan dieciséis canales, pero esto no implica que todos los aparatos estén preparados para utilizarlo todos a la vez (bueno, ahora sí, pero en los primeros tiempos la cosa no daba para tanto)

Polifonía: Es la cantidad de notas que pueden llegar sonar a la vez, sumando todas las partes del aparato.

Sintetizador: Según la RAE: Instrumento musical electrónico capaz de producir sonidos de cualquier frecuencia e intensidad y combinarlos con armónicos, proporcionando así sonidos de cualquier instrumento conocido, o efectos sonoros que no corresponden a ningún instrumento convencional.
Pues bien, no voy a rebatir la definición, pero general y comúnmente se suele utilizar el palabro para referirse a los teclados que cumplen estos requisitos.

Controlador: Es un teclado sin sonidos.
Secuenciador: Es un grabador multipistas de datos MIDI.
Modulo de sonidos: Vendría a ser un la acepción más estricta de sintetizador que nos da la RAE, que hablamos de la fuente sonora, o generador de sonidos, pero sin teclado.
Workstation: Es un sintetizador que tiene integrado un secuenciador.
Sampler: Es un “creador” de sonidos para dispositivos midi. Graba los sonidos, y los procesa (moldea y traspone, añade efectos, envolventes, armónicos etc) para que respondan a las ordenes de un dispositivo MIDI.

Frecuencia de muestreo: Como su mismo nombre indica... pues eso. Este valor viene dado por la cantidad de muestras por segundo que el sampler toma del sonido original.
Bueno, creo que con esto es suficiente. Tampoco me voy a centrar en los cachivaches MIDI en general, sino en la parte tocante a su integración con la informática (y como me fui adaptando y enterando de que eran esas cosas)

En el principio (al menos en el principio de los PCs) estaba el PC Speaker.
Pero a los dioses de los jugones no les agradaba aquel pitido irritante (que había sido diseñado para transmitir códigos de error de la placa, no para intentar reproducir sonidos inteligibles) así que, en el año mil novecientos ochenta y siete, desde el norte (Canadá, para ser más exactos) el panteón de AdLib Inc. creó la tarjeta de sonido a la que llamarían: AdLib (ocurrentes ellos)
En su interior insertarían un chip de sonido Yamaha YM3812, para darle las avanzadas, increíbles y milagrosas capacidades sonoras que los ordenadores de ocho bits ya poseían desde hacía unos cuantos años (pero sin llegar a lo que podían hacerlos Atari o Amiga… también anteriores)
Los chips que se usaban hasta entonces no se basaban en el sonido sampleado (digital), sino que utilizaban la síntesis FM (analógica) que utilizaban los primeros sintetizadores. Esto consistía en coger por banda unas formas de onda generadas electrónicamente y modularla con una segunda onda hasta que salía un sonido, al que podían llamar Piano, Guitarra, Balalaica o algo parecido (la similitud no solía ser demasiado… similar. Pero, eso sí, tiene un encanto que, en tiempos posteriores, los fabricantes llevan mucho tiempo tratando de emular… digitalmente)
En el ochenta y ocho saldría al mercado el primer juego para PC que soportaba esta tarjeta: El King´s Quest IV.

También en el ochenta y siete (aunque no tan al norte. Singapur, para ser más exactos) nacería otra compañía de nombre Singapore Creative Technology. Esta empresa comercializaría una tarjeta que sería similar a la AdLib, aunque en esta ocasión dispondría de dos chips Philips SAA 1099 en lugar del Yamaha. Esta tarjeta sería distribuida un año después fuera de sus fronteras por la fenecida Radio Shack bajo el nombre de Game Blaster.
Un añito más tarde y bajo el nombre de Creative Labs sacarían algo que ya nos suena un poco más: La Sound Blaster.
Esta tarjeta dispondría del Yamaha YM3812 (haciéndola compatible con la AdLib) y le añadiría un DSP (lo que vendría a ser el núcleo de los módulos de sonidos) con un microcontrolador Intel MCS-51. La calidad de sonido era la misma que la anterior (seguía funcionando a ocho bits) pero la forma de generar los sonidos hacía que el resultado cambiase drásticamente.
También daría a los usuarios la posibilidad de ¡GRABAR AUDIO! aunque a una calidad inferior a la que tenían los bancos de sonido de la propia tarjeta.

Para hacer aún más goloso el aparato, en el noventa y uno le incluirían una controladora IDE compatible con los estándares de los CDs de Mitsumi, Matsushita y Panasonic (recordemos que, en aquellos tiempos los discos duros o los recién nacidos CDs no se conectaban directamente a la placa base, sino que necesitaban de una controladora aparte) matando definitivamente a los pobres Canadienses de AdLib que no pudieron competir con todas aquellas cosas.

Pero ya desde el primer momento la Sound Blaster incluiría una función adicional: Un puerto de juegos (para conectar un joystick, vamos) que más adelante se usaría para el tema que vamos tratando por aquí… Pero de eso ya os hablaré en la siguiente entrada.

Añadir nuevo comentario

Últimas entradas.

Theme by Danetsoft and Danang Probo Sayekti inspired by Maksimer